Las Batallas En El Desierto y Donald Trump.

batallas-desierto-novela-escritor-mexicano_MILIMA20140126_0419_3

Las Batallas en el desierto es un libro aparecido en 1981. Allí se cuenta la historia de Carlos, un niño que vive en la Colonia Roma de Ciudad de México, y que narra en primera persona y desde la perspectiva de un Carlos adulto sus vivencias en el contexto político y social del México de la postguerra. Aquí se esbozan las triquiñuelas del gobierno de Miguel Alemán, las influencias de la cultura popular de los Estados Unidos, y la presencia de una moral tan venenosa como ambivalente.

Su inicio, parecido al de Historia de dos Ciudades de Dickens, nos recuerda cómo una época atravesada por profundos cambios —en apariencia progresistas, en apariencia desalentadores—, puede contener, sin embargo, algún atisbo de esperanza.

Es entonces que conocemos el despertar sexual de un niño, la difusión del bolero en los diapasones de las barriadas, la transformación gradual de la ciudad más sus paisajes, y la clase media que recula en identidad frente al empuje estadounidense. (En mi casa está prohibido el tequila, le escuché decir a mi tío Julián. Yo nada más sirvo whisky a mis invitados: hay que blanquear el gusto de los mexicanos.)

IMG_8400

El título de la obra, por otro lado, hace referencia al lugar donde los muchachos judíos y árabes de la colonia (que allí pululan) se trenzaban a golpes: un patio de tierra colorada, polvo de tezontle o ladrillo, sin árboles ni plantas; y en el que simultáneamente percibimos ecos del problemático parto que se daba entonces en Medio Oriente: el nacimiento del estado israelita.   

Casi podría decirse que son ellos, los niños, los verdaderos protagonistas de esta cortísima novela. Rosales, uno pobre, y Harry Athertón, otro rico, son quienes dan cuenta de los extremos de un mundo en que la desigualdad social causa bochorno. Aquí el mejor amigo de Carlos, Jim, sufrirá las consecuencias de pertenecer a una clase media risiblemente mojigata; y otro niño, un japonés llamado Torú, será el objeto de burlas hoy para alzarse mañana en director de una industria japonesa compuesta por cuatro mil esclavos mexicanos.

Pero no. No son los niños. En realidad es el ayer quien protagoniza esta novelita. Aquí el pasado es esa lluvia que primero refresca para luego dejarnos empapados de silencio. No es lo sucedido, lo que ya fue. Es lo que aún llega a ráfagas y que pese a lacerarnos se ansía a manos llenas.

Y es entonces que vemos los cines que ya no existen, las películas de entonces, los actores y actrices que hoy son leyenda -Cary Grant, Humphrey Bogart, Rita Hayworth-, las palabras traídas del inglés pero mexicanizadas -tenquíu, oquéi, uasamara- la llegada de los electrodomésticos modernos -General Electric, calentadores Helvex, estufas Mabe-, los autos yanquis -los Packards, los Buicks, los Hudsons-, al igual que los chicles Adams.

No obstante, con todo este tropel llegan también los cierres de fábricas locales, la alteración de las costumbres, las identidades que se trastocan. De repente vemos cómo una sociedad entera se desploma a cuentagotas.

Hace algún tiempo, el ahora electo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, acusó a México de estar “enviando a gente (a Estados Unidos) con un montón de problemas (…) Están trayendo drogas, el crimen, a los violadores. Asumo que algunos son buenos”.  Habría que recordar al señor Trump (más allá de señalar la insensatez de sus comentarios), que antes de que México enviara algún tipo de “problema” a los Estados Unidos, fueron los Estados Unidos quienes primero enviaron grandes problemas a México. Una prueba fehaciente (entre tantas que podrían citarse), la encontramos en lo que se nos narra en Las Batallas en el Desierto.

Vivir para ver, dirían las abuelas.

las-batallas-en-el-desierto

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s